A detalle
Si caminas por Pío XII, casi antes de llegar a la ciudadela se alza el Civican: un edificio gris que alberga en su interior una infinidad de colores. Entre todo el trabajo artístico que reposa bajo su techo, se encuentra la obra fotográfica de Ana Palacios. Se trata de su exposición "Los Niños Eslavos: La Puerta de Atrás". Y la verdad es que el mensaje que transmite es uno potente. Las historias de la gente que retrata merecen una voz y un medio para canalizarse. Y Palacios no falla: los sentimientos de los niños traspasan el papel. Pero si, en mi opinión, hay algo mejorable... Sería lo siguiente. En su afán de dar contexto y ser fiel a las situaciones, en algunas fotos Palacios pierde su centro. Hay muchas que estéticamente complacen, pero que cuando te detienes a observar te das cuenta de que esta pasando demasiado. Hay mucha gente, muchos colores, mucha actividad y mucho significado. Y entonces el mensaje original, o alguno de los muchos mensajes que requiere...